A primera vista, hacer una entrevista puede parecer sencillo: es “solo” hacer preguntas a una persona especialista y anotar las respuestas. Listo, actividad completa, ¡se puede tachar de la lista de pendientes!
Pero, para nosotros, nada es “solo” eso: una actividad se desarrolla a partir de muchas etapas para su ejecución. Primero, definir cuáles son los perfiles de las personas entrevistadas, dialogar con el equipo para establecer el guion de preguntas, contar con las herramientas técnicas y el conocimiento básico para el diálogo, definir quién hará las preguntas y a cuántas personas queremos entrevistar, entre otros puntos. Después, conseguir los contactos de estas personas y agendar un horario, y tal vez tener que reprogramar debido a imprevistos.
A través del proyecto Tridecs, tenemos previsto entrevistar a personas de organizaciones de la sociedad civil, movimientos sociales, víctimas de las inundaciones en Rio Grande do Sul y de los incendios en Maranhão, responsables del poder público, especialistas en comunicación y tecnología, investigadores, entre otros perfiles.
Ante una lista tan grande, ¿por dónde empezar? Tal vez valga la pena compartir aquí una pequeña parte de la metodología que vamos a utilizar. La técnica llamada snowball sampling, o “muestreo de bola de nieve”, sirve para encontrar a los/las entrevistados/as para la investigación cualitativa. Esta técnica consiste en ampliar la muestra de la investigación a partir de una primera selección base, apoyándose en sus contactos y sus redes para llegar a más personas. Por ejemplo, al final de la entrevista, después de explicar el proyecto y realizar las preguntas, agregamos un punto: ¿quién cree que no puede faltar en nuestra lista de personas entrevistadas?
Esta pregunta ayuda a la persona entrevistada a indicar otros contactos. Es interesante porque la persona acaba de ser entrevistada, entonces sabe exactamente quién podría responder sobre este tema. Además, las conexiones y el contexto de la persona entrevistada ayudan a “llegar” al próximo contacto. La lista inicialmente prevista va creciendo, y enriquecemos el universo de personas que contribuyen con nuestra investigación.
Por último, un punto importante: siempre procuramos agradecer por los contactos y avisar si las referencias resultaron en entrevistas o no. De hecho, el feedback es algo que siempre debe tenerse en cuenta en proyectos con socios y en los que contamos con el conocimiento de otra persona, pero ese ya es tema para un próximo post.
Y aprovechamos la oportunidad para agradecer a cada una de las personas que contribuyeron con nuestro proyecto en entrevistas semiestructuradas, diálogos o indicando referencias y tendiendo puentes.