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¿Qué hace que una tecnología avance a las pruebas de campo?

¿Qué hace que una tecnología avance a las pruebas de campo?
12 de junio de 2026

En “¿Cómo comparar tecnologías en escenarios de Crisis Climática?”, contamos cómo organizamos nuestro proceso de comparación tecnológica.

Frente a soluciones tan distintas entre sí, creamos fichas técnicas estructuradas en nueve puntos de análisis que fueron importantes para comprender, por ejemplo, que en un escenario de desastre climático, las características normalmente valoradas en una tecnología no siempre son las más relevantes. En muchos casos, una solución con menor capacidad de transmisión puede ser más útil que otra más sofisticada, siempre que continúe funcionando cuando la energía, la conectividad y la infraestructura dejan de estar disponibles.

Con las fichas completadas, pasamos a observar no solo lo que cada tecnología era capaz de hacer, sino en qué condiciones lograba hacerlo.

Fue en ese momento que algunos patrones comenzaron a aparecer. ¿Pero cuáles eran esos patrones?

Al revisar nuevamente las fichas técnicas, notamos que algunas características aparecían de forma recurrente cuando pensábamos en los desafíos de una respuesta a desastres climáticos.

¿Una tecnología podría ser transportada por una sola persona, o por cuántas?

¿Podría operar con fuentes alternativas de energía?

¿Durante cuánto tiempo seguiría funcionando si la red eléctrica estuviera indisponible?

¿Exigiría capacitación especializada o podría ser utilizada rápidamente por equipos de respuesta y organizaciones locales?*

¿Sería capaz de integrarse con otros equipos y sistemas?

Estas preguntas nos llevaron a organizar el análisis en torno a algunos criterios centrales: movilidad, autonomía energética, facilidad de implementación, simplicidad operativa y capacidad de integración con otras tecnologías.

Más que medir el rendimiento o la velocidad de transmisión, estos criterios buscaban responder una pregunta práctica: ¿qué sucede cuando una tecnología necesita funcionar en condiciones reales de emergencia?

Fue a partir de esta lectura de las fichas que comenzamos a identificar qué soluciones presentaban características más compatibles con los escenarios que pretendemos investigar en las próximas fases del proyecto Tridecs.

Por ejemplo, las redes Wi-fi llamaron la atención por su facilidad de integración con dispositivos que ya forman parte de la vida cotidiana de las personas. Celulares, tablets y computadoras pueden conectarse sin necesidad de equipos adicionales. Además, los equipos evaluados presentaron características importantes para escenarios de emergencia, como bajo peso, posibilidad de alimentación mediante distintas fuentes de energía e instalación relativamente rápida en ambientes externos.

El Radio HT aportó otro conjunto de características. En las fichas aparecían aspectos relacionados con la independencia de infraestructura, la simplicidad operativa y la confiabilidad de la comunicación por voz. Incluso en situaciones sin acceso a internet o cobertura de telefonía, los radios siguen siendo capaces de establecer comunicación directa entre los equipos en campo.

Por su parte, LoRa presentó una combinación diferente de atributos. Su bajo consumo energético, su capacidad de operar en redes en malla y su potencial para la transmisión de telemetría y localización indicaron posibilidades que iban más allá de la comunicación entre personas. Las fichas también mostraron aplicaciones relacionadas con el monitoreo ambiental y el seguimiento de equipos y equipamientos distribuidos en grandes áreas.

TV White Spaces ( TVWS ) también presentó características relevantes. Su capacidad de operar en áreas con obstáculos físicos y en regiones extensas apareció como una ventaja importante. Sin embargo, al observar aspectos como movilidad, transportabilidad, tiempo de instalación y requisitos de infraestructura complementaria, surgieron desafíos que merecen una investigación adicional antes de una aplicación en escenarios de primera respuesta.

Al final de esta etapa, la pregunta ya no era qué tecnología era “más adecuada”. La pregunta se había transformado en otra: ¿qué tecnologías presentaban, en este momento de la investigación, las características más compatibles con los criterios definidos para las pruebas de campo?

A partir de este análisis, tres de las cuatro tecnologías que se destacaron en la evaluación fueron seleccionadas para avanzar a la Fase 2 del proyecto: Wi-Fi, Rádio HT y LoRa.

La elección no refleja una competencia entre ellas. Todo lo contrario. Cada una respondió de manera diferente a las preguntas planteadas a lo largo de la investigación y presentó características que pueden complementarse en la construcción de estrategias de comunicación resilientes para escenarios de crisis climática.

Pero la selección no cierra el proceso de evaluación. Marca el inicio de una nueva etapa. Si las fichas técnicas nos ayudaron a comprender el potencial de cada tecnología, las pruebas de la Fase 2 buscarán comprender sus límites.

¿Cómo se comportan estos sistemas cuando operan bajo condiciones asociadas a los desastres climáticos que motivan el proyecto?

¿Qué sucede cuando necesitan funcionar en entornos con calor intenso, humo, humedad elevada, lluvias persistentes, áreas inundadas o terrenos afectados por deslizamientos?

¿Cómo responden cuando la energía disponible es limitada, cuando los equipos necesitan ser trasladados rápidamente o cuando parte de la infraestructura deja de funcionar?

Otra cuestión importante involucra la interacción entre las propias tecnologías. Desde el inicio de la investigación, los resultados indicaron que la resiliencia de la comunicación difícilmente será resultado de una única solución. Por eso, la próxima fase no pretende evaluar únicamente Wi-Fi, Rádio HT y LoRa de forma aislada. El objetivo también es observar cómo pueden operar como un conjunto de herramientas complementarias, en el que diferentes tecnologías asumen funciones distintas y colaboran para mantener la comunicación activa incluso cuando una de ellas encuentra limitaciones.

Más que probar equipos, la Fase 2 buscará entender si es posible construir un ecosistema de comunicación resiliente capaz de adaptarse a las condiciones encontradas en inundaciones, deslizamientos e incendios, manteniendo el flujo de información necesario para apoyar las acciones de respuesta y la protección de la vida en las áreas afectadas.

Sin embargo, antes de compartir esos hallazgos, en próximos registros del Diario de Proyecto, presentaremos cada una de las tecnologías seleccionadas con más detalle. Exploraremos cómo funcionan, qué características llamaron nuestra atención durante la investigación y qué preguntas esperamos responder cuando sean puestas a prueba en el campo.

¡Hasta entonces!

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